Homepage

Espacios privados
Acceso a áreas privadas

Inicio Actualidad y noticias

a+
a
a-

Entrevista a Alberto Mora Portuguez responsable de educación y gestión de proyectos de ACI-Américas

7 de noviembre de 2011

La Revista Cooperación Electrónica editada por la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y otros Servicios Públicos (FACE), entrevistó en su edición Nº 116 del pasado mes de mayo a Alberto Mora Portuguez, responsable de las áreas de educación y formación y de ejecución de proyectos de ACI-Américas.

Reproducimos debajo el contenido de la nota, gentilmente cedido por FACE.

"Debemos capacitar a los futuros dirigentes"

El funcionario de ACI Américas reflexiona acerca de cuestiones vitales para el sector solidario: incidencia y estrategias integrales para la educación y formación. “Debemos capacitar a los futuros dirigentes”

La Alianza Cooperativa Internacional es la máxima entidad de representación del cooperativismo en el mundo. Para nuestro continente funciona la ACI Américas, entidad regional que se estableció en 1990 en San José, Costa Rica. Entre las principales preocupaciones de la organización continental están el fortalecimiento de la incidencia cooperativa y la formación y capacitación de dirigentes del movimiento solidario. Alberto Mora Portuguez, responsable de Desarrollo y Ejecución de Proyectos de ACI Américas visitó recientemente nuestro país para brindar talleres dirigidos al Comité de Género de Cooperar, y en el otro a la juventud cooperativista. En diálogo con Cooperación Eléctrica despliega una visión aguda que invita a la reflexión, ya que proviene de un profundo conocedor del movimiento que pasa buena parte del año recorriendo los distintos países de la región con sus cursos y talleres.

¿Cómo define a la incidencia cooperativa?

El tema de incidencia e incidencia política tiene que ver con la manera de lograr cambios. Cuando uno traza un plan de incidencia es porque persigue el objetivo de cambiar determinada situación que está afectando a un grupo de la sociedad civil. El tema de incidencia en las cooperativas en realidad es como una negociación, es cómo vamos a lograr que la persona que tiene el poder acceda a nuestras propuestas. La incidencia se puede resumir como la forma en la cual se establece el lograr cambios, así como los grupos de poder y de manejo masivo de negocios incide en la sociedad, para que sea consumista por ejemplo, nosotros tenemos que incidir de una manera contraria.

En lo cooperativo la incidencia es más difícil cuando se trata de apuntar a las políticas públicas, a los gobiernos, para que nos apoyen. Pero también se trata de hacer incidencia hacia adentro, como en el caso de lo que vine a trabajar en COOPERAR, con el comité de género, y con la juventud.

En cuanto a la incidencia hacia afuera, en la Argentina la sensación es que el cooperativismo tiene una presencia en la economía que no se refleja en su peso en la opinión pública o en los ámbitos de decisión de políticas. Se trata de cómo incidir en la opinión pública, decidir si vamos a tratar de incidir en la opinión pública en proporción a nuestro aporte en el producto bruto nacional. Es una idea relativamente nueva, tratamos de definir cuál es el producto nacional cooperativo en cada país para de esta manera poder enfatizar lo que estamos haciendo. Evidentemente habría que tener una estrategia de comunicación y difusión que tiene que ver con el quinto principio cooperativo de formación, educación e información, para que las personas conozcan las bondades del cooperativismo. Sin dudas tiene que ver con un plan de promoción integral, es decir, no que cada cooperativa salga solo a decir sus cosas, sino que se haga algo en conjunto. Que se diga que en 2010 las cooperativas aportaron tanto al PBI de la Argentina, por ejemplo. Precisamente la recomendación 193 de la OIT, que habla de la promoción de las cooperativas, establece la importancia de contar con estadísticas, de cuantificar la presencia cooperativa, para usar esos datos como herramienta de difusión hacia el público en general y ser tomados en cuenta por las autoridades.

Un punto es la opinión pública, pero también, se trata de incidir en los parlamentos, los gobiernos, etcétera.

Eso tiene que ver con la capacidad de lobby, de incidencia. ¿Cuántos millones de personas cooperativistas hay en la Argentina? ¿Diez, doce? Sin embargo hay una debilidad para incidir en política pública, en la sanción de leyes, y esa debilidad es que esos millones de cooperativistas en realidad no son todos cooperativistas.
Entonces cuando uno lleva un propuesta, en realidad no representa a ese grupo interesado, unos pocos dirigentes cargan con la tarea de llevar esa propuesta, solos, sin apoyo.

¿Cree que en el movimiento cooperativo se asumen estas carencias que usted describe?

Es una situación que se repite en casi todos los países de América latina, son muchas las dificultades.

Si vamos a las causas, vemos una aplicación no óptima de los recursos destinados a capacitación y educación. No se da educación de una manera que se pueda medir el impacto de esa actividad en las personas involucradas, hay como una desorganización en esto, no hay una capacitación integral, modular. Debemos preparar a los futuros dirigentes, capacitarlos para tomar decisiones, sin pretender que sea especialista en todo, pero con las herramientas básicas. Esta es la idea, crear más conciencia en educación y formación, pero que esas actividades tengan incluido el tema de la filosofía cooperativa de manera transversal. Hay cooperativistas que no saben los principios cooperativos, que no conocen la recomendación 193 de la OIT, que no vivencian los valores cooperativos, que no conocen profundamente el acto cooperativo. Tenemos en el movimiento, cooperativistas que no actúan como tales, simplemente porque no son cooperativistas en verdad. Desde la ACI estamos trabajando sobre esa problemática.

Fuente: FACE