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Sus utilidades aumentaron un 52%, mientras banca privada y pública registraron caídas. Las cooperativas de ahorro y crédito quieren continuar con la racha de crecimiento que han tenido en los últimos siete años y en el 2008 no tendrán miramientos para cumplir con sus metas de colocación de crédito.
Hablamos de crecimientos entre un 30% y un 60% solo en préstamos, planes que van unidos a una estrategia de buscar más asociados y de estar más cerca de los clientes.
Eso sumado a la reducción de los intereses en el mercado son buenas noticias para los 450.000 clientes de estas empresas.
Aunque agresivas, esas proyecciones están ligadas con los números que lograron el año pasado.
Las 29 entidades supervisadas por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) registraron créditos por ¢544.600 millones el año pasado, un 40% más en términos reales respecto al 2006. Además, obtuvieron utilidades netas por ¢19.578 millones, un 52% más que 12 meses atrás.
Los bancos públicos, en cambio, tuvieron un caída del 4% real en sus ganancias y los privados del 55%.
Este desempeño registrado demuestra que las cooperativas –que apenas manejan el 12% del crédito en el sistema financiero– ya son competidores respetables para los bancos. En el 2000 solo manejaban el 3% del mercado y hace tres años el 5%.
El negocio de las cooperativas son los préstamos para consumo, vivienda y el pequeño productor, carteras que crecerán si se analizan las estimaciones realizadas por algunas: Coocique quiere crecer un 30%; Coopemex un 35%; Coopeande 1 un 38%; Coopenae un 45%; Coopealianza un 50% y Coopelecheros (que recientemente empezó a ser supervisada por Sugef) un 60%.
Para algunos banqueros, las cooperativas se han convertido en una amenaza importante ya que manejan un nicho de mercado específico (principalmente, empleados del sector público) y giran créditos muy rentables (consumo y vivienda).
“Tienen atributos importantes pues logran colocar crédito y ligan el pago de las cuotas a las planillas de los clientes. Es un sector que ha venido creciendo mucho”, dijo Carlos Fernández, gerente del Banco de Costa Rica.
Otros no lo consideran así, pues piensan que es una industria muy focalizada y que solo giran crédito a sus asociados.
“No las tenemos en el radar como competidores importantes”, señaló Gerardo Corrales, gerente del BAC San José.
“Nuestro sistema financiero aún está poco bancarizado y es poco profundo. Hay espacio para crecer”. Adrián Alvarez, Subgerente Coopenae
“Vemos un año complejo. Podría no será tan acelerado como el 2007, pero vamos a mantener el plan y crecer 50%”. Francisco Montoya, Gerente de Coopealianza
Claro, hay que ver que los bancos públicos también hacen negocio con estas empresas, pues les brindan créditos (como banca de segundo piso) y logran obtener rentabilidad por esos recursos.
Incluso, el Banco Popular acaba de firmar una alianza con cuatro de las cooperativas más grandes (Coocique, Coopealianza, Coopeande 1 y Coopeservidores) para financiar sus actividades (¢70.000 millones) y unificar sus cajeros automáticos, tesorerías y sucursales.
Para confirmar la solidez de las cooperativas, los números hablan.
En el 2007, las entidades demostraron que las épocas de crisis financieras (entre 1998 y el 2000) están más que superadas.
El año pasado, el activo total de las 29 cooperativas creció un 33% real y su patrimonio un 21%.
Además, lograron buenas utilidades gracias a un manejo eficiente de su estructura de costos: mientras en el mercado las tasas para los créditos caían, las cooperativas lograron bajar más rápido sus tasas de captación, pues ya manejaban tasas de créditos similares a los bancos.
Eso les permitió subir su margen financiero un 34% e impulsó sus utilidades un 52%. Por lo tanto, su rentabilidad sobre patrimonio creció en diez puntos porcentuales (al 22%).
A pesar de que estaban colocando mucho crédito, las cooperativas se apretaron la faja y aprovecharon para sostener su nivel de gasto administrativo, el cual solo subió un 23%. Por eso, su nivel de eficiencia se ubica en un 50%, 13 puntos por abajo de los bancos públicos.
Esto les permite a los gerentes hablar de números altos y de estrategias agresivas.
Coopenae y Coopeande 1 continuarán descentralizando sus servicios abriendo más sucursales y enviando promotores a buscar nuevos asociados.
Coocique mencionó su interés por vigilar no solo la colocación sino también el nivel de pago de sus clientes. Coopemex procurará atacar nichos de mercados que tienen precios más altos, como tarjetas, financieras, prestamistas y comercios.
“Vamos a ir por ese nicho ofreciendo bajar tasas del 45% a efectivas del 20 %y 25% con lo que seguiremos colocando”, dijo el gerente, Maynor Sandoval.
Otros aprovecharán el mercado cautivo que manejan para seguir creciendo.
Es el caso de Coopecaja –dedicada solo atender a funcionarios del sector público– y de Coopelecheros –que solo atiende a los productores asociados a Dos Pinos en Ciudad Quesada–.
“Este es un sector muy dinámico. Siempre urgen recursos para comprar vacas y fincas, y como Dos Pinos tiene altas metas de crecimiento, podemos seguir creciendo”, comentó la gerenta, Aida Arce.
Tomado del Financiero, versión digital, 20 de febrero del 2008 Periodista: Édgar Delgado Montoya
Existe la presunción de que para invertir en una Cooperativa hay que contribuir con una cuota mensual y eso no es así. Cualquier persona puede asociarse por conveniencia e invertir sus ahorros en una Cooperativa.
En Coopeservidores, supervisada por SUGEF, la tasa de un certificado de inversión ronda el 10% anual libre de impuestos, mientras en los bancos ronda el 5% menos el 8% de impuesto sobre la renta, es decir, pagan el doble.
El nivel de riesgo es normal, Fitch Ratings calificó a Coopeservidores como Clase A, Alta calidad crediticia. Los recursos que captan los colocan en crédito a clientes que son asociados, que tienen ahorros y trabajos bastante estables, lo que reduce el riesgo crediticio.
Prestan hasta un 95% de sus ahorros a una tasa mucho más baja que cualquier banco y ronda el 16%, pero incluso a un asociado le pueden conceder préstamos personales y de vivienda o automóvil, a tasas mucho más bajas que otras entidades financieras.
Operan con costos más bajos que los bancos, porque no tienen inmensas estructuras burocráticas y se concentran en la banca personal, no en la empresarial, ni corporativa, que es la que mayor volumen de negocio genera y por la que se pelean los bancos del estado y los megabancos internacionales. Muchos precisamente al costo de desatender la banca personal.
Las cooperativas tienen una mejor comprensión del cliente y la relación con ellos es más personalizada y con tiempos de respuesta mucho más rápidos, dos factores que un cliente aprecia mucho.
La aparición de megabancos atacando la base de clientes empresariales, ha dejado desvinculados y hasta abandonados a muchos clientes de banca personal que se sienten un cliente más, pero además sienten que no se les está ofreciendo venta consultiva, al banco no lo interesa asesorarlo, ni apoyarlo a proteger sus ahorros en estos tiempos de zigzag financiero.
En este río revuelto, las cooperativas surgen como una solución, no tal vez porque ellos esten haciendo venta proactiva, sino porque las personas son proactivas cuando de dinero se trata y buscan las mejores opciones.
El correo de voz del dinero es absolutamente poderoso y todos los canales están sintonizados con esta señal. ¡Si tiene ahorros, pásese a una cooperativa!
Tomado de Opinión del Periódico El Financiero. 20 de febrero del 2008. Juan Quirós Sáenz, MBA, Consultor Bancario