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Bruno Roelants, Secretario General de CICOPA

"Mientras más integrados estamos, mejor resistimos"

30 de septiembre de 2011

De paso por Buenos Aires, Bruno Roelants, Secretario General de CICOPA, se sentó a la mesa con los principales dirigentes del cooperativismo de trabajo de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Después de avanzar un paso más hacia la conformación de la organización regional de Cicopa, habló con Ansol sobre la importancia de la integración en redes, federaciones y confederaciones y destacó el avance del sector en argentina, a partir de la puesta en pie de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT).

¿Cuál es la tarea de Cicopa en América?
Ahora estamos tratando de estructurar el cooperativismo de trabajo en una regional de Cicopa que se integre a la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) en la reunión mundial de noviembre en Cancún. Comprende varios pisos, con una subregional a nivel Mercosur, para estar cerca de las organizaciones de cada país y de cada cooperativa.

¿Qué papel están jugando las cooperativas ante la crisis económica mundial?
Vemos una resistencia bastante mayor respecto de otro tipo de empresas de los mismos sectores y del mismo tamaño en distintos países, como pueden ser empresas de construcción o plantas industriales. También hay que destacar que, mientras más integrados estamos, mejor resistimos. Una pequeña cooperativa puede tomar medidas temporales como bajar los retiros sin perder asociados, pero pensando a largo plazo, si hay que cambiar los productos o la línea de producción, es difícil hacerlo como una empresa sola, y es entonces cuando grupos y redes de cooperativas empiezan a ser importantes. En Argentina existen ejemplos de este tipo, como la Red Gráfica.

¿Ve la experiencia de la CNCT como otra experiencia válida de integración?
Es un ejemplo perfecto de las tantas entidades nuevas que se crearon en los últimos años en toda América. Y es un paso muy importante si se considera como estaba el movimiento de cooperativas de trabajo hace unos 5 años en Argentina. El panorama no era sencillo y sin embargo sus dirigentes tuvieron la capacidad de juntar a todo este mundo en poco tiempo, cuando uno pensaba que por ahí otros países lo harían antes. Hoy Argentina no solamente no quedó retrasada sino que tiene en esta confederación un ejemplo muy alentador para mostrar a otros países lo que pueden hacer.

¿En qué medida se extendió a otros lugares el proceso de empresas recuperadas por sus trabajadores?
En Europa tenemos muchos casos. Por ejemplo, en Francia hay entre 60 y 70 empresas recuperadas por año pero se trata de un fenómeno más estructural y requiere un análisis más sofisticado. Creo que en Argentina surge como una ola sobre todo después del 2001 y, aunque fue un proceso muy valioso, no fue tan difícil sostenerlo desde el punto de vista económico gracias a la recuperación de este país en los últimos años. De todas maneras, allá hubo que montar un conjunto de instituciones financieras, federaciones locales y centros de formación para recuperar empresas.

¿Cómo es el proceso de recuperación y qué éxito tienen?
Primero se hace un diagnóstico para ver si es recuperable o no y, si no lo es, no nos embarcamos en algo que es un fracaso de antemano, porque luego la prensa aprovecha para mostrar una imagen negativa. Ese diagnostico incluye el estudio de todos los factores que llevaron a la crisis de la empresa, entre ellos, el sector mismo que puede ya no ser competitivo, problemas de gestión, o cuestiones externas, como casos donde la empresa es parte de un grupo financiero cuya propia lógica la lleva al vaciamiento y provoca artificialmente la liquidación. Ahí hay que armar rápidamente un proyecto para reactivarla y presentarlo a un juez. En Francia tenemos un 79 por ciento de empresas recuperadas que no se cayeron en los últimos años. Eran empresas destinadas a cerrarse por estar en crisis o sin heredero ni comprador.

El cooperativismo de trabajo siempre estuvo en un segundo escalón dentro del sistema cooperativo mundial. ¿Todas estas experiencias alcanzaron para ganar algún terreno?
Dentro de la ACI tomamos mucha más presencia en los últimos diez años. Antes no éramos reconocidos y ahora se percibe que el cooperativismo de trabajo es una opción importante a partir del renacimiento, por ejemplo, en América Latina y América de Norte. Se crearon federaciones y confederaciones en Brasil, Argentina, Estados Unidos. A su vez, estamos en el centro del sistema productivo, con lo cual el desafío se percibe como mayor respecto de otras formas cooperativas como el consumo o el ahorro y crédito. Y también es cierto que todavía somos muy pequeños en todo este sistema. Por lo tanto, es ahí donde la integración en grupos, consorcios y redes nos transformará en actores más importantes y respetados. Hay mucho camino por recorrer.

Fuente: ANSOL

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