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II Censo Nacional de Cooperativas

Uruguay: movimiento cooperativo en crecimiento

14 de febrero de 2011

De acuerdo al II Censo Nacional de Cooperativas y Sociedades de Fomento Rural realizado por el Instituto Nacional de Estadística y la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas, existen en Uruguay más de mil cooperativas, aproximadamente uno de cada tres uruguayos las integra como socio y generan un valor de producción que ronda el 3% del Producto Bruto Interno (PBI) del país. Estas entidades ocupan un espacio relativamente significativo en la economía del país proveyendo servicios financieros, de salud y transporte, promoviendo soluciones habitacionales para sus integrantes, produciendo leche, granos y diversos alimentos, entre otros rubros.

Según declaraciones vertidas al semanario Búsqueda por el director ejecutivo del Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop), Danilo Gutiérrez, este tipo de organizaciones registraron una expansión en los últimos años, en particular la categoría de producción o trabajo asociado, especialmente en el rubro de los servicios. Gutiérrez destacó también que hay en el momento muchas cooperativas de vivienda en formación, posiblemente producto de la expectativa de la gente en torno a las soluciones habitacionales que el gobierno se propone lograr.

Asimismo, dijo que están en proceso de formación algunas cooperativas agrarias con un “perfil más social” que las actuales, en particular de pequeños productores, colonos o aspirantes a colonos de las tierras que entrega el Instituto Nacional de Colonización, que apuntan a ofrecer servicios.

Según una encuesta de percepción sobre las cooperativas en Uruguay encargada por la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP) citada el 14 de enero por el diario “El País”, el 42,5% piensa que esas organizaciones funcionan “bien” y 7,8% cree que lo hacen “muy bien”. Eso por su buena organización, los servicios que brindan y los resultados que otorgan a sus socios. En cambio, 26,5% considera que las cooperativas tienen un funcionamiento “regular” y 6,1% opina que es “malo” o “muy malo”. El resto de los encuestados no se pronunció.

Censo. Según los resultados primarios del último censo —que recogió datos entre 2008 y 2009— existen en el país 1.165 cooperativas, de las cuales 610 operan en
Montevideo y el resto en el interior. En esa región, Canelones es el departamento con más entidades (103), seguido por Colonia (50) y Paysandú (47). En 2009 fueron inscriptas 317 nuevas, según datos del Inacoop.

En conjunto, las cooperativas producen el equivalente a aproximadamente 3% del PBI. De haberse mantenido dicha participación, el valor de producción generado en 2010 por ese sector equivaldría a unos U$S 1.200 millones. Las modalidades de cooperativas que más contribuyen con valor de producción son las agrarias y las de vivienda, conforme con el relevamiento.

La masa social que respalda este modelo de gestión es de 1.250.968 personas, aunque activamente participando suman 907.698. El primer censo sectorial, efectuado en 1989, había relevado 843 cooperativas que estaban integradas por 613.998 socios. De la nueva investigación surge que en el período intercensal desaparecieron 357 entidades de éstas, pero se crearon otras 679 (por lo que hay 1.165).

Según el nuevo censo, las entidades más numerosas son las de vivienda (581 entidades) y 22.943 socios. Dentro de este tipo, el 77% se trata de las denominadas de “ayuda mutua” y 22% corresponden a las de “ahorro previo”. Les siguen las de producción o trabajo asociado, con 227 cooperativas, 6.140 socios y 10.708 empleados. En tercer lugar se ubican las cooperativas sociales, con 95 entidades y 1.586 socios.

Las instituciones de tipo cooperativo dedicadas a captar ahorro y dar créditos son 68 cooperativas y poseen más de un millón de socios. Las menos numerosas son las destinadas a satisfacer necesidades de consumo (33 instituciones, con 194.934 asociados).

Clasificadas por los ingresos que generan, las de mayor peso o aporte son las cooperativas agrarias (con 80 entidades, 11.873 socios y unos $ 17,5 millones de facturación anual).

Consumo. Las cooperativas dedicadas a atender el consumo fueron pioneras en el país y sus orígenes se remontan a la primera mitad del siglo XX. Enfrentaron varias crisis económicas y una competencia cada vez más fuerte de las grandes cadenas de supermercados, y tras varias fusiones y cierres quedan en Uruguay una treintena de entidades que se dedican al comercio al por menor y mayor, principalmente.

Para el presidente de la Federación de Cooperativas de Consumo, Juan Zorrilla, “la mayoría” de estas entidades está atravesando “dificultades” y se encuentra “al filo de la navaja”. Señaló que recientemente la Federación planteó al Ministerio de Economía y Finanzas la posibilidad de que las compras que se realicen en las cooperativas de consumo puedan descontar algún punto del Impuesto al Valor Agregado, como sucede para ciertos consumos pagados mediante tarjetas de crédito.

Zorrilla dijo que se estudia la forma de poner en marcha y financiar una “central de compras” por parte de un conjunto de entidades, de modo de lograr mayores volúmenes y menores precios unitarios para competir en mejores condiciones con las grandes superficies. Consideró que uno de los “grandes problemas” de las cooperativas es la cercanía o lejanía de su masa de asociados.

Frente a eso, informó que se impulsará el uso de una tarjeta “inter-cooperativa” que posibilite la compra de socios en la red de locales de Montevideo e interior de las entidades que se sumen al sistema.

Agrarias. En materia de aporte a la economía, las cooperativas agrarias son las de mayor peso. El presidente de las Cooperativas Agrarias Federadas, Luis Bianco, destacó que la situación de estas entidades es “buena” actualmente. Recordó que a principios de la década pasada estas empresas —que son mayoritariamente de porte pequeño o mediano— vivieron dificultades, con zafras de venta magras, pero que gracias al boom agrícola y a la concreción de acuerdos de trabajo con compañías internacionales lograron revertir la situación.

Bianco indicó que el nuevo marco cooperativo, vigente desde 2009, ha contribuido al crecimiento de este tipo de entidades, porque ofrece más “flexibilidad” y “mecanismos” que hacen posible alcanzar asociaciones con empresas no socias, por ejemplo.
Entre las cooperativas con mayor producción de esta categoría están las que elaboran productos alimenticios, las que se dedican a la explotación agropecuaria, caza y actividades de servicios conexos, según el censo.

De producción. Bajo esta modalidad de instituciones que se conforman con el objetivo de dar trabajo a sus socios en emprendimientos de producción y comercialización de bienes o servicios se encuentran diversas situaciones, explicó el secretario general de la Federación de Cooperativas de Producción, Alfredo Estive. Dijo que existen entidades que trabajan normalmente, otras que tienen problemas de capital de giro y otras que esperan el financiamiento necesario para funcionar y “recuperar” la unidad productiva.

De acuerdo al censo, bajo esta clase de cooperativas se desarrollan más de 40 tipos de actividades distintas, que van desde aquellas relacionadas con la salud humana, el transporte por vía terrestre, la elaboración de alimentos, de caucho y plástico, de bebidas, textiles, servicios de mensajería, de enseñanza, de mantenimiento de áreas verdes, etcétera.

Este tipo de entidades ocupa a 10.708 personas, que son el 38% del total de trabajadores cooperativistas, conforme con el censo.

Sociales. Esta modalidad de cooperativas surge como respuesta a una necesidad de trabajo de jefes y jefas de hogar pertenecientes a sectores que no tienen satisfechas sus necesidades básicas o bien presentan algún tipo de discapacidad.
En general ofrecen servicios de limpieza, mantenimiento de jardines y áreas verdes, principalmente. Comparativamente, son las que generan menos ingresos y pagan remuneraciones más bajas a sus trabajadores.

Vivienda. Estas entidades se forman con el fin de obtener una vivienda mediante la construcción de las mismas por ahorro previo, por ayuda mutua o mediante la administración directa o contratos con terceros. Según el censo, hay unas 420 cooperativas de usuarios, 155 de propietarios y seis donde la relación del cooperativista con la vivienda es de otro tipo.

Ahorro y crédito. Se trata de instituciones que promueven el ahorro de sus socios y les prestan servicios financieros a éstos. Por razones regulatorias, estas cooperativas no captan depósitos sino que trabajan con capital propio, que surge en general de los aportes que hacen los socios. Este tipo de instituciones cuentan con más de un millón de socios, según el censo.

Fuente: Semanario Búsqueda

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